Cada día

Cada día, ver podemos si queremos,

sea en ardiente estío o frío invierno

abril florido o deshojado otoño,

cómo son concertinas trincheras y muros

las que cercenan amores y sueños.

.

Y ante alevosos monstruos de óbitos

de niños jóvenes y viejos

en mares guerras y guetos,

un grito resuena bajo el cielo inmenso

que sale de depauperados labios multiétnicos:

.

¡hasta cuándo ser pensante,

hasta cuándo espantoso contraste

de financieros sin alma,

 paupérrimos hambrientos

y rechazados refugiados sin asilo ni techo¡.

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